Ellas en bici

Comienzo este primer post de la sección “estilos de vida/ mujeres en bici” en ocasión de una efemérides. O mejor dicho dos.

El mes de abril es el mes de la bicicleta y además se celebra el día mundial de la tierra.

La historia de la conmemoración de la bici tiene poco que ver con pedales, se trata más bien de una anécdota. Un 19 de abril de 1943, Albert Hoffman, el inventor del LSD, salió a andar en bicicleta para probar el alcance de su invento. Una historia que por fortuna se impuso la bici. Desde entonces, cada año se realizan eventos y actividades destinadas a celebrar y promover el uso y los beneficios de la bicicleta, convocados por distintos grupos de personas y organizaciones de ciclistas.

Muchos de estos movimientos urbanos son liderados por mujeres.

La relación de las mujeres con la bici ha ido evolucionando desde su comienzo a fines del siglo XIX hasta el presente, donde la proporción de mujeres ciclistas en relación a los varones va en aumento en las grandes ciudades latinoamericanas como Santiago, México DF o Buenos Aires. También, por suerte, en otras ciudades del mundo.

Sólo en Santiago, se estima que más del 30% de ciclistas son mujeres* . Aunque en relación a la media mundial (20%) este número represente un avance, aún hay grandes diferencias con los países de mayor usuarias de bicicletas. (Más de un 45% en países como Dinamarca y Alemania**)

El cambio se debe en gran parte al trabajo realizado por organizaciones que promueven el uso de la bicicleta, y a los movimientos de mujeres tales como mujeres en bici, que tiene lugar en muchas ciudades del continente, y la Asociación Macletas en Chile. Sin embargo, aún adolece de mejores infraestructuras y de condiciones más seguras especialmente para las mujeres, como las que cuentan los países donde su uso está más generalizado, y sobre todo de una mayor concientización del uso y del respeto por la bicicleta como medio de transporte en la ciudad.

Si bien, como dijera Susan Brownell Anthony, “la bicicleta ha hecho más por la emancipación de la mujer que cualquier otra cosa”, queda mucho por hacer todavía, no sólo en la emancipación de la mujer sino también en la emancipación del uso generalizado de la bici por todas las mujeres que deseen moverse en ese medio de transporte de manera habitual, no sólo como deporte.

Cambia el escenario de una ciudad, cuando cada vez hay más mujeres de todas las edades rodando cotidianamente, que se animan a ir al trabajo en sus bicicletas, a la universidad, a un evento, a pasear, a hacer las compras.

Actualmente, la mujer y la bici son protagonistas de un cambio y emancipación de otro tipo. Hay una nueva generación de mujeres experimentando una nueva libertad, un nuevo estilo de vida más libre y más sano gracias al uso de la bicicleta como medio de transporte. Ojalá cada día seamos más.

* Informe técnico de UyT, Chile: http://www.uyt.cl/
** Infografía publicada en Diario en Bici, consultado 22-04-2014: http://diarioenbici.com/porcentaje-de-mujeres-que-viajan-en-bici/

Té de Manzanilla y el amor después del amor

En conversaciones digitales sobre el amor y el apego con una de mis amigas esparcidas por el mundo, he descubierto una gran realidad descripta en una frase que ella misma pronunció y que resumo de la siguiente forma: “Las mujeres en el feminismo hemos ganado mucho pero con la sensación de que nos hemos quedado muy solas”

En muchas mujeres, lamentablemente, existe una sensación de que a veces, cuando las cosas no funcionan con los hombres, es porque no los dejamos ser «hombres». Porque nos hemos encargado tanto de nosotras mismas, que hasta los hemos ahuyentado y al final nos cargamos la relación. (Por mi culpa, por mi gran culpa 😛 )

Mujeres empoderadas, abrazadas a la vida con pasión, traspasando fronteras y sorteando uno a uno los obstáculos profesionales y personales que, en muchos contextos, sólo por el hecho de ser mujer, se acrecientan o se vuelven más difíciles de superar.

Sin embargo, nos hemos encargado de brillar, de ser, de alcanzar, incluso cuando eso signifique que todavía tenemos que disculparnos por no ser como se supone que deberíamos ser, sólo como estrategia para que nos dejen continuar con lo nuestro.

¿Tenemos las culpa de brillar de más?
En absoluto. Cada quien es dueño de su propio brillo, cada quien se ocupa de su propio desarrollo y estima. El amor, la relación de pareja, incluso de amistades, es un bálsamo de dulzura y contención que puede hacerte la vida más fácil o entretenida, pero en absoluto una garantía de ello, ni mucho menos la manera de escapar de uno mismo para ser dos.

Las personas necesitamos poder estar a solas con la única persona que nos conoce, nos entiende y nos perdona. Nosotras mismas. Pero también y fundamentalmente necesitamos a otras personas. En el caso de las mujeres, aunque seamos fuertes, empoderadas y muy independientes, necesitamos de nuestro aquelarre, nuestras amigas, o las mujeres de nuestra vida.

Es verdad que en la búsqueda de soluciones reparadoras para nuestros estados mentales, en ocasiones eufóricos, otras desolados, preferimos muchas veces replegarnos en nuestros cuartos, nuestra intimidad, sin sospechar siquiera que allí fuera otras mujeres tienen el potencial de poder ayudarte, sacarte, incluso confesar que también están solas, temerosas o con ganas de huir.

La empatía, esa capacidad de poder ponerse en lugar del otro, y desde esa capacidad, lograr el encuentro, la comprensión y el diálogo, es una habilidad que no se enseña en las escuelas. Pero por suerte, es una habilidad que se desarrolla, siempre que exista el ánimo de abrir el corazón a las personas, pensando en dar antes que recibir.

Tenemos que aprender a ser más empáticas entre nosotras mismas, a abandonar la mala imagen de que no somos amigas, sino enemigas, que no cooperamos, sino competimos. Ser una mujer empoderada tiene su precio, es cierto, pagamos un alto costo siendo rebeldes, pero es gratificante poder vivirlo y sentirlo de ese modo.

El amor después del amor
borron
Mi amiga me relató la experiencia que vivió en “el amor después del amor”. Su ex le había traído de regalo de despedida un té de manzanilla. Abrió la caja de las sorpresas y también encontró otros presentes, ninguno en relación a ella, ni simbólicamente descriptivo de un pasado juntos, de agradecimiento por los años, ni en palabras, ni en gestos, ni en regalos. Un té de manzanilla como diciendo: que te sea leve, que te cures pronto y que te calmes. A partir de ahora seremos amigos.

¿Seremos amigos? Eso es lo que te crees tú. Habrá pensado mi amiga.

Cuando hubo dejado atrás todo lo que ya no le pertenecía, cuando limpió a fuerza de lágrimas y llanto profundo un tiempo lleno de deudas y dolor, cuando al fin, los ojos no necesitaron gafas porque podía entender y observar su nueva vida que es grandiosa, con los ojos del alma y la mente claras, se levantó, fue hasta la cocina, puso el agua a calentar, y al rato se encontraba tan feliz y oronda tumbada en su reposera del jardín, ordenador en mano para llamarme y reírnos juntas, y al lado, por supuesto, una gran taza de su té de manzanillas.

5 Tips para enredar a gente en tu proyecto

LA HISTORIA

Estaba buscando información para unirme a un grupo de trabajo compartido sobre innovación y emprendimiento, cuando de pronto me encontré con un famoso evento que se iba desarrollar por primera vez en la ciudad donde vivo. Un evento que además de resultarme interesante por su temática (tecnología, innovación, etc.) me venía genial para conocer gente de la industria y aprender de otras experiencias.

Enseguida me puse a buscar en redes el perfil de los organizadores cuando de pronto encuentro en su twitter que difundían el lanzamiento y además informaban que estaban a mil trabajando para estar listos, y que iban a necesitar mucha ayuda. Fue entonces cuando pensé que sería provechoso ofrecerme a ayudar en lo que pueda, porque lo importante era que este evento se hiciera aquí y poder estar con el día a día del lanzamiento me parecía una oportunidad única para participar desde dentro.

Escribí a las personas que ellos mismos anunciaban para contactarse. Y mi sorpresa no podía ser más cuando recibí de respuesta un gracias, te esperamos en el evento, y nada más. Ok, eso ya lo sé, pero te escribí para otra cosa, qué hay acerca de mi ofrecimiento. Bueno en una segunda insistencia, siendo muy directa con la persona, no le quedó más remedio que decirme, no gracias, estamos «a full» pero ya tenemos casi todo listo. (En qué quedamos, no era que iban a necesitar mucha ayuda y que contactara con…?)

¿Qué clase de persona, grupo, empresa o emprendimiento lanza una convocatoria de ese tipo, te indica dónde y a quién escribir, y luego te responde como si fuera una máquina, con evasivas, sin decirte no o si y luego, al final te dice que no?

¿Qué clase de persona rechaza una ayuda de ese tipo? De verdad, odio los estados mentirosos.

Hay tantas sutilezas no contrastadas en esto de las redes sociales, que parece que ya no importa ni siquiera cómo lo haces, bien o mal, pues lo que importa es cómo te relacionas. Ya no importa cómo escribes, si haces SEO o no, si gestionas redes sociales, al final de todo, siempre primará las relaciones. Pero nadie parece darse cuenta. O sí, pero esos son los que mejor lo logran.

¿Parece raro creer que hay gente que trabaja diferente? La economía ha cambiado, la tecnología ha ampliado los espacios de interacción, y con ello, los modos de trabajar de las personas; los cuales tienen que ir evolucionando hacia las nuevas maneras de producir, crear, abastecer, innovar. Se trata de abrir nuestra mente, de compartir recursos, de intercambiar conocimientos, de dejarse inspirar por otros y por todo.

La tecnología y el uso de las redes sociales facilita este proceso, en la medida que sigamos ciertas pautas y tengamos en cuenta algunos tips y sugerencias para mejorar nuestro trabajo en ese campo.

MI APORTE DE ESTE APRENDIZAJE

A continuación te sugiero 5 tips que te ayudarán a conseguir personas que se «enreden» con tu proyecto o lanzamiento, o al menos lo que no debes hacer para lograr espantarla 😉

1. Aprende a trabajar de un modo diferente. Brinda soluciones, ayuda a otros, no pienses en ganar una competencia, piensa en ganar-ganar. Cuando pienses en soluciones, piensa en frases redactadas para ayudar a otros. Escríbelas y hazlas parte de tus objetivos.

2. Compartiendo recursos, conocimientos, tiempo, talento e información no pierdes nada, créeme sólo ganarás recompensas, y te ahorras muchos otros recursos que de otro modo tienes que buscar por tu cuenta y quizá pagar por ellos más caros de lo que deberías. Haz una lista de los recursos que puedes intercambiar, buscar de otros colegas, o aprender en eventos o tutoriales. Y sal allí a buscar colaboración. No digo que no debes pagar por lo que se deba pagar con dinero, pero créeme, hay mucha gente dispuesta a intercambiar experiencia, a ayudar a otros a cambio de otros aprendizajes o a participar en tus iniciativas desde el lugar que a ellos les interese y a ti pueda servirte.

3. Usa las redes sociales de un modo responsable, ponlas a trabajar para ti, no trabajes para ellas. Eso significa que no escribas cosas sólo por escribir, no generes una expectativa que no cumplirás, o informes situaciones que no ocurrirán.

4. Un lanzamiento puede ser una oportunidad ganada o perdida. Tú decides cómo quieres que resulte. Lo ideal sería que aproveches el entusiasmo de las personas que se ofrecen a ayudar, a estar; crea situaciones y espacios para producir engagement, y luego busca la manera de mantener el vínculo. Si no vas a dar feedback, entonces no te molestes en proponer que te contacten. Elemental.

5. Crea redes de trabajo, redes de contacto, redes de voluntario, redes de entusiastas…lo que se te ocurra, pero contagia y enreda a la gente en tus proyectos. Logra adhesiones a tu causa, genera una estrategia para cada tipo de público. Las oportunidades de colaboración e intercambio son infinitas y siempre pueden sorprenderte. Por otro lado, de esas redes pueden salir tus colaboradores, tus empleados, tus socios, tus partners, te ahorras mucha energía en buscarlos y contactarlos, los mejores encuentros se logran compartiendo momentos. Aunque seas una empresa, procura ser una empresa que socializa.

Por último, prueba hacerlo en la vida real, no todo tiene que ser en redes sociales. ¿O sí?

Si te ha parecido útil estos consejos, comparte y/o agrega otros más. A todos nos vendría bien.

Viajar por fuera, mudar por dentro

Hace un tiempo me mudé de casa. No suele ser algo que me sorprenda, puesto que vengo mudándome de un lado a otro hace casi 10 años, y más de una vez por año. Ya he perdido la cuenta y ponerme a hacerla me daría algo. Son muchas.

La última mudanza de casa me sorprendió despidiendo el año con un pedazo de pan dulce en la mano y una cerveza sin alcohol en la otra. En una casa que parecía enorme por la falta de muebles, y un bebé que dormía plácidamente en la única habitación que sí los tenía. Eso es lo que pasa cuando tienes que dejar un piso que alquilaste todo amueblado por otro que no, y encima hacerlo a fin de año.

Pero yo no podía estar más feliz. Tenía un balcón perfecto desde donde mirar la luna que iluminaba tímidamente la silueta de la gran cordillera de los Andes. Miraba hacia allí mientras brindaba porque del otro lado estaban los míos, los de toda la vida, del otro lado estaba mi casa, la de toda la vida.

Y desde este lado, estaban también los míos, los que se mudan conmigo.

luna-decasa

Pensé entonces qué podría sacar de esta experiencia. ¿Existe algo así como asesora de mudanzas online? No lo he “googleado” pero suena bien tener una aplicación que te ayudara con esa agobiante, pero a la vez entretenida situación de mudar de casa. Y sí, porque realmente hay gente para todo. Hay quienes se apropian muy bien con su lugar en el mundo y no lo cambiarían por nada, y hay quienes su lugar en el mundo es el propio mundo, o mejor dicho, el mundo de aventuras que llevan dentro. Creo que, en el fondo, yo soy una combinación de ambas cosas.

Haber mudado tanto me ha enseñado a valorar lo esencial de lo superfluo. A no aferrarme a los objetos y a atesorar los sentimientos. A donar, a transferir, a intercambiar. A comprar menos y hacer más.

Mudar de casa puede servir como ejercicio para aprender a desprenderse y vivir con poco, o con lo justo. Vivir con lo justo significa realmente vivir con aquello que necesitas, ni más ni menos. Lo que te permite ir más liviana por la vida y dedicarte a hacer lo que de verdad te gusta, sin la presión de mantener a costa de deudas una vida llena de nada.

Haber mudado de ciudad en ciudad me ha enseñado la importancia de los lazos comunitarios. A disfrutar de tu barrio y la vecindad, y aprender a involucrarte en iniciativas locales que te permitan ser parte del cambio.

Mudar de país en país me ha ayudado a madurar. Aprender que las diferencias no nos distancian, por el contrario, nos enriquecen. Aceptar que las certezas personales son creencias asumidas, existen hasta que mueren o se abandonan y que la vida es más divertida si te dejas sorprender.

No importa si en verdad te mueves de un lado a otro, o te quedas donde estás. Lo importante es mudar, cambiar por dentro. Antes de viajar por el mundo había escrito en el diario de mi pre-adolescencia un deseo. “Cuando sea grande quiero…” y lo completé con 4 o 5 deseos. Uno de ellos era “viajar por el mundo y conocer culturas diversas”. Lo recuerdo de memoria. Ahora pienso: “Viajar por el mundo”.. Mmmm le voy a hacer check.

El mundo es demasiado grande para abarcar una vida. La vida es demasiado corta para pretender un mundo.

PD: Si quieres que sea tu asesora de mudanzas online, contáctame. A lo mejor resulta! ☺

¿Qué es el estilo «urban cycle chic»? Acá te lo cuento

Muchas habrán escuchado o leído sobre el movimiento urban cycle chic.

Concretamente, el movimiento Urban Cycle Chic ® comenzó su andadura en junio de 2007, cuando Mikael Colville –Andersen, un experto de la movilidad urbana y CEO de la empresa de diseño Copenhagenize , comenzó a subir fotos a un blog para mostrar la cultura de la bicicleta de Copenhague. El blog rápidamente se topó con el interés de la gente por conocer el estilo de vida de los habitantes de la ciudad, que habían incorporado la bicicleta a su vida cotidiana y a su estilo personal.

A partir de entonces, la frase » Cycle Chic ® » fue acuñada y se utiliza para definir una tendencia social que combina estilo, moda y bicicletas, de manera que funcione con el estilo de vida y el sentido de la moda de quien usa la bici como medio de transporte en la ciudad . Tanto si quieres llevar Lycra o Spandex, como si quieres llevar ropa fresca, cómoda; incluso si quieres lucir tu estilo para ir a la oficina o a una reunión de trabajo, puedes llevarlo sin problemas montada en tu bicicleta.

No podemos negar que el uso de la bici como medio de transporte en la cotidianeidad de la ciudad está cada vez más difundido. Si bien en muchas ciudades aún son ellos los que usan más la bici, los estudios demuestran que cada vez más mujeres se animan a las dos ruedas . De hecho, muchos diseñadores encuentran inspiración en esta pareja urbana (moda y bicicletas) y realmente resulta una experiencia interesante.

El desafío está ahora en encontrar las mejores propuestas de diseño, hechos con dedicación, para ofrecer comodidad, estilo y belleza en las prendas; las que a su vez formarán diferentes outfits para cada ocasión, enlazando el uso de la bici con el estilo de moda urbano de las personas.

Personalmente estoy entusiasmada con este desafío y tengo la suerte de poder experimentarlo en Mi Vida es Bella

¿Te animas tú también a experimentar con esta divertida combinación de estilos?

Creatividad: Ordena tu espacio de trabajo y agiliza tu mente

La creatividad es el motor de mi trabajo. Disfruto creando, ideando, haciendo cosas. Siempre estoy entretenida con una serie de tareas y proyectos creativos que desarrollo, que además del trabajo, me permiten aprender, conocer gente y divertirme.

Pero para poder cumplir con todo y no estresarme, hace días que vengo intentando acomodar mis papeles y dejar todo en su lugar, o asignarles un espacio. Creo que este domingo, después de una tarde de descanso, me he puesto con ello y lo he conseguido. Para ser un primer intento no está nada mal. Aquí les muestro como quedó:

Me he conseguido unas cajitas recicladas de una mudanza de una colega, que las rescaté de ser dejadas abandonadas en la basura y otros archiveros que conseguí de oferta, y ya tengo todos mis papeles y artículos de librería en su sitio.

Luego de buscar por varias librerías cercanas un planificador mensual y no hallarlo, me he dedicado a hacer uno propio con papel madera y post-it de colores. De esa forma puedo ir agregando, quitando y cambiando cosas, y además, puedo usarlo como pizarra de recordatorio y de brainstorming o lluvia de ideas, algo que hago muy a menudo y a veces no encuentro nada cerca dónde escribir.

Tener un espacio ordenado es el primer acto para comenzar a proyectar y trabajar de manera más efectiva, teniendo las ideas claras a la vista y también las cosas, para no perder ni tiempo ni concentración buscándolas. Al ahorrar energía en estos asuntos administrativos, ayudamos a la mente a relajarse y a potenciar la creatividad.

Mañana tengo un día complicado, entre clases de inglés, trámites con el contador, y demás. Pero de todos modos me voy a la cama tan contenta de saber que cuando me levante, me preparo un café, dejo que el sol entre por mi ventana y me siento a trabajar tan a gusto en mi nuevo espacio.